Primero paciencia, mucho amor por nuestro trabajo y que nuestra labor diaria esté centrada en el respeto y la aceptación incondicional de los niños, propiciando su seguridad afectiva y autonomía.
Aquí algunas recomendaciones que nos pueden ayudar:
Adaptaciones en el ambiente:
Situar los pupitres de modo que se reduzca la dispersión.
Se sugiere sentarle en un lugar tal que le podamos tener vigilado, lejos de distracciones y de las ventanas y junto
a compañeros en los que se pueda apoyar para copiar o completar las tareas, al realizar apuntes y no distraerse.
Así le facilitaremos los procesos de atención, concentración y seguimiento de su trabajo.
Adaptaciones metodológicas:
Requiere de Comprensión y ayuda, fomentar una relación positiva entre docente y alumno, con apoyo, elogios y ánimo para continuar cada tarea que emprenda.
Hacerle participar en clase: Para ellos es muy necesario que alguien les preste atención.
Mostrar interés cuando está trabajando en su mesa. Acercarse a su mesa habitualmente y preguntarle
si tienen dudas o necesitan apoyo y animarle a que siga trabajando. Un chasquido de dedos o apoyar
la mano en su hombro puede hacerle recuperar su atención. Acordar con él señas.
Preguntarles habitualmente, que salgan a la pizarra, así conseguiremos que esté más atento, tenga
más motivación y conozcamos mejor su evolución. Será manera de saber mejor cuales son sus conocimientos
y no sólo los conocimientos que trasmita en los exámenes para poder evaluarles más justamente.
Supervisión constante, mirarlo a menudo, encontrar una consigna como tocar su espalda, pasar por su
lado para asegurarnos que realiza satisfactoriamente la tarea. Se pueden pactar consignas (mejor silenciosas)
para mejorar su comportamiento y rendimiento, y marcar las normas y los límites básicos dentro
del aula, si hace uso adecuado de esquemas, resúmenes…
Si la tarea es muy larga fragmentarla. Para facilitar su implicación en las tareas incrementar el número
de veces que supervisáis su trabajo, que le pedís el cuaderno, que revisáis lo que lleva hecho.
Parece no escuchar cuando se le habla. Esto es debido a la cantidad de estímulos externos que le llegan
y que el niño no es capaz de discriminar. Para captar su atención de nuevo es conveniente buscar estrategias
como puede ser el contacto físico (tocarle el rostro, el hombro…), contacto visual y proximidad
a la hora de comunicarnos con él.
Anticipar y prevenir situaciones que puedan presentar problemas, por ejemplo cuando el niño se
tambalea en la silla no esperar a que se caiga.
Supervise de manera especial en los exámenes, darles más tiempo, incluso realizarles exámenes orales.
Estos niños tienen además un mal concepto del tiempo, se pueden pasar medio examen enfrascados
en una sola pregunta, por eso es necesario hacerles un seguimiento durante los exámenes.
Comprobando
primero si está bien escrito y si van realizando los pasos oportunos; si se han confundido desde el comienzo
o si continúan con el mismo ejercicio animarle a que cambie de ejercicio.
Aprender a dar instrucciones: Establecer contacto ocular, se darán las instrucciones de una en una;
concretas; cortas y en lenguaje positivo. Elogiarles inmediatamente.
Explicar los contenidos académicos. Motivadoras, dinámicas, participación frecuente de los alumnos,
estructuradas, organizadas y asegurándose de que comprenden.
Asignación de deberes y tareas. Formato simple y claro y signado en una cantidad justa. Fragmentando
actividades largas. Útil registros y contratos para planificación.
Más que modificaciones en el aula, lo que se necesita es supervisar, recordar, animar,
incentivar, premiar, aprobar, alimentar, motivar y estimular.
A veces es difícil de aceptar que se tiene déficit de atención sobre todo cuando la persona ya es adulta. Sin embargo en la mayoría de casos se arrastra desde la niñez y es importante aprender a manejarlo.En los adultos los síntomas de inatención se suelen
manifestar en dificultades a la hora de llevar a cabo tareas (cumplir plazos de
entrega, centrarse en una tarea concreta…) que pueden afectar su
funcionalidad en varios aspectos de la vida, como sus estudios, su trabajo y en
la relación de pareja.
Llegar a una relación de pareja sincera, unida y más sólida es todo un reto.
La dinámica de la relación de pareja, la toma de decisiones tiene que ver con varios temas como la aceptación del otro como persona, el crecimiento constante, la comunicación, el diálogo permanente, la decisión constante de amar, etc. aquí un video interesante para reflexionar de Pilar Sordo. Te sugiero que hagas click aquí:La pareja.